Sistema Económico Mundial

Este blog ha sido creado para facilitar el seguimiento del trabajo realizado para la asignatura de Sistema Económico Mundial.

14 febrero 2007

Resto de lecturas

Aquí van el resto de resúmenes de las lecturas. Sigo sin entender a Sacristán! Por otro lado, con el lío de Sweezy no he resumido el primer capítulo porque ya lo había hecho Ned y yo ya no me entero de nada.....

Lectura Nº 3: Manuel Sacristán, “Qué es una concepción del mundo?”, en F. Engels, Antidühring, Grijalbo.

En la introducción a la edición en español de la obra de Friedrich Engels Antidühring, el filósofo marxista Manual Sacristán hace una serie de reflexiones sobre la distinción entre concepción del mundo y conocimiento científico.

Para ello, se centra primero en los aspectos formales de cada concepto.

Una concepción del mundo “es una serie de principios que dan razón a la conducta de un individuo” (pág. 9). Estos principios vienen a ser principios o creencias implícitas, “inconscientes”, que motivan la conducta de los sujetos. A nivel cultural, el concepto se refiere al conjunto de creencias que, explícitamente, profesa una sociedad. Se trata de una serie de afirmaciones acerca de la naturaleza del mundo físico y de la vida que se dan en una sociedad concreta. En base a las distintas concepciones del mundo nacen las ideologías.

En la tradición grecorromana, las concepciones del mundo dan lugar a distintos credos religioso-morales y a la filosofía sistémica. La concepción del mundo como un sistema fue abandonada a lo largo de la Edad Moderna. Concretamente, la aparición del positivismo supuso la constitución del conocimiento científico moderno.

El conocimiento positivista, tiene dos características principales: la intersubjetividad (cualquier persona preparada para ello puede verificar o falsar sus afirmaciones) y la capacidad de hacer previsiones exactas. Su metodología se basa en la argumentación analítica (inductiva o deductiva). “Las tesis de la vieja filosofía sistémica, de los dogmas religiosos y de las concepciones del mundo carecen de estos rasgos” (pág. 10).

Las concepciones del mundo, en cambio, contienen respuestas a cuestiones que la ciencia positivista no puede resolver mediante su metodología y características; preguntas en torno a la existencia de Dios, la finalidad de la vida, o la finitud del universo no son abarcables por el conocimiento científico.

Sin embargo, esto no quiere decir que la ciencia no se relacione nunca con la concepción del mundo. Es más, sus afirmaciones pueden influir en una determinada concepción del mundo vigente en una sociedad. Estos dos conceptos se relacionan entre sí de modo que, “como visión general de la realidad, la concepción del mundo inspira o motiva la investigación positiva misma” (pág. 10). A pesar de ello, es muy importante que durante su investigación, el científico mantenga firmemente la distinción entre conocimiento positivo y concepción del mundo, para lograr resultados realmente científicos.

La concepción marxista del mundo también era llamada por Engels “concepción materialista y dialéctica del mundo” o, simplemente, “concepción comunista del mundo”. Se trata de una concepción explícita del mundo porque se basa en conceptos reconocibles por la ciencia positivista y no en postulados idealizados o irracionales.

El papel de la filosofía en la concepción marxista está supeditado a la ciencia; es un nivel de pensamiento científico y no es superior a la ciencia. Su labor es inspirar la actividad investigadora y la reflexión sobre su marcha y resultados.

Los principios configuradores de la visión comunista del mundo son el materialismo y la dialéctica. El materialismo se basa en la renuncia de la filosofía sistémica y en el postulado inmanentista –aquel que afirma que el mundo debe explicarse por sí mismo sin “admitir la acción de causas no-naturales” (pág. 11)- que forman el hacer científico.

El materialismo se hace efectivo en la ciencia positiva a través de la metodología analítico-reductiva.

A partir de aquí no he comprendido el texto. No entiendo la relación entre la individualización de los objetos y las “totalidades concretas” y, sobre todo, el componente dialéctico de la concepción materialista del mundo.
No soy capar de resumir una lectura sin haberla entendido. Podría haber puesto cualquier cosa, una sucesión de conceptos que aparecen en el texto como si los hubiese entendido pero me parece que es un engaño.
Si me da tiempo, cuando termine de resumir el resto de lecturas y Sweezy, le doy un repaso y busco información complementaria para poder entenderla
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Lectura Nº4: Gino Longo, “El mecanismo de la investigación científica”, en Manual de Economía Política, op. cit., pp. 25-40.

Esta lectura aborda las distintas etapas de la investigación científica para concluir que la característica esencial de toda ciencia es el método. Para el autor, el desarrollo de la investigación científica, el método, consta de cuatro etapas: la observación de los hechos; la formulación de hipótesis; la comprobación; y la reformulación de la hipótesis.

Toda investigación parte de la observación de los hechos. A partir de éstos, durante la segunda etapa, el investigador debe formular una hipótesis, “que explique el conjunto de los hechos de forma lógica y coherente” (pág. 14). Durante esta etapa, la fantasía y la intuición juegan un gran papel. Representan la capacidad que tiene el cerebro humano, a través de la conciencia, de representar la realidad y, también, conocerla y modificarla. La fantasía “permite formular las hipótesis que más tarde se comprobarán de acuerdo con los hechos” (pág. 15).

La tercera etapa consiste en “comprobar rigurosamente que las hipótesis formuladas corresponden a la realidad de los hechos” (pág. 15). La comprobación se puede hacer mediante observaciones posteriores de los hechos o bien por medio de experimentos en donde se reproducen artificialmente los hechos que se dan en la naturaleza. El investigador debe tener un fuerte sentido crítico y autocrítico durante esta etapa.

La cuarta y última etapa del trabajo científico consiste en una reformulación de las hipótesis iniciales como resultado de la comprobación realizada en la etapa anterior. De este modo, la investigación científica se convierte en una relación infinita entre teoría práctica que se retroalimenta. Sin embargo, la parte teórica (conceptualización de los fenómenos y formulación de relaciones hipotéticas verificables) y la observación de los hechos (análisis) deben realizarse por separado porque son aspectos distintos que requieren una atención diferenciada.

Ante la pregunta de por dónde se debe empezar la investigación científica; por la teoría o por el análisis, Gino Longo argumenta con firmeza que con la teoría comienza la verdadera investigación. “El hecho de dedicarse a una investigación concreta presupone ya un cierto interés teórico: en efecto, el plantearse un problema constituye una suposición primaria y, por lo tanto, una primera formulación teórica” (pág. 18).

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la actividad investigadora, aunque realizada de forma individual, forma parte de una actividad colectiva, social y humana. Esto es así porque el investigador, a la hora de formular sus propias hipótesis y teorías, acude a los trabajos realizados anteriormente por otros investigadores: los corrobora o modifica y acaban siendo “partes integrantes de su propia investigación y elaboración” (pág. 18).

En conclusión, lo que logra la ciencia en cada fase de su evolución, es dar una determinada visión científica de la realidad. Esta visión de la realidad está conformada por los hechos y relaciones comprobados científicamente y los hechos y relaciones “deducidos lógicamente, hipotéticos, temporalmente supuestos, que integran a los momentos aislados de la visión en un conjunto coherente” (pág. 20). Todo esto es posible gracias al método científico que ofrece el esquema adecuado para conocer la realidad y, a la vez, los instrumentos para poder sustituir ese mismo esquema por uno más adecuado. En definitiva, el aspecto esencial de todas las ciencias es su método de investigación que permite “proporcionar una visión de la realidad cada vez más exacta, más ajustada, más rica que las anteriores” (pág. 21).


Lectura Nº 5: Roberto Carballo, “Ciencia y Método”, inédito.

En este texto, el profesor Carballo comenta y profundiza los textos anteriores de Gino Longo y Manuel Sacristán para exponer su visión sobre ciencia y método.

Sobre el significado de la ciencia, el autor afirma que es una actividad consciente humana y social que ha permitido a la humanidad una mayor comprensión de la naturaleza. Las consecuencias de esta actividad son el acercamiento a los propios límites del conocimiento humano y, por otro lado, un “sentimiento de prepotencia y de fe en las realizaciones humanas” (pág. 23) de tal forma que, en las sociedades actuales, se da un “culto cuasi-religioso” (pág. 23). Se ha pasado de adorar a dioses a confiar ciegamente en la ciencia de forma casi religiosa. A pesar de todo, la ciencia es cada vez más consciente de sus límites como queda reflejado en el hecho de que las leyes y teorías científicas son siempre limitadas y circunstanciales al tiempo y la sociedad en la que aparecen.

La ciencia es utilizada, desde una concepción marxista, como un instrumento más de dominación social: su organización interna está en manos de una minoría elitista y ésta es, en general, reacia al cambio de paradigmas. Además, los descubrimientos científicos se explicitan en “un lenguaje no universal” (pág. 23) y nunca son explicados los métodos de trabajo, de tal manera que quedan fuera del alcance de la mayoría. En este punto, el profesor Carballo introduce una crítica al sistema educativo universitario al afirmar que no se enseña en las aulas metodología científica cuando el método es el rasgo esencial y diferenciador de la ciencia.

El autor critica los intentos de demarcación de la ciencia que se han venido haciendo desde todas las corrientes ideológicas. Argumenta que establecer estrictos criterios de demarcación de lo científico, como han hecho autores como Marx, Longo y Popper, no ayudan a alcanzar el objetivo de libertad y progreso inherente a la ciencia. En cambio, apuesta por una definición abierta de la ciencia que se base en los criterios de consciencia, sistematización y autolimitación para lograr el objetivo de explicación de la naturaleza. Siguiendo esta línea, no existirían las ciencias, sino las teorías científicas “que constituyen una totalidad que es la ciencia en cada momento histórico” (pág. 24).

La separación entre ciencia y concepción del mundo que hace Engels en Antidühring, es para Carballo un juego analítico y teórico, no un problema real. Los resultados de la ciencia, siempre provisionales, también suponen una concepción del mundo. Por más que se quiera mantener a la ciencia neutral, ésta siempre estará condicionada por una ideología. Ni siquiera el método está exento de ideología. “Desde la etapa preanalítica hasta la refutación o falsación popperiana, la ideología impregna todas las etapas de la investigación y todas las formas exposititas a ella anejas” (pág. 26). Esto queda especialmente reflejado en las ciencias sociales que deben tener en cuenta, según Sunke, la “historicidad del objeto y la historicidad del sujeto”.

A continuación, el autor profundiza y amplía las distintas etapas del método científico expuestas anteriormente en las lecturas de Gino Longo. El énfasis concedido a cada etapa de la investigación, es lo que ha dado lugar a las distintas corrientes metodológicas. También influye el objeto de estudio en cuestión que hacer que los investigadores se inclinen más por una etapa que otra para obtener resultados.

La primera etapa, descripción de la realidad, viene precedida por una determinada visión o acto cognoscitivo preanalítico, en palabras de Schumpeter. Éste estará condicionado por el marco paradigmático del investigador, la ideología consciente o inconsciente y su circunstancia personal. José Luis Sampedro denomina este proceso “acotación de la realidad” y Carballo añade que se trata también de una acotación teórica. Como se ha dicho antes, teoría y praxis se condicionan mutuamente.

En una segunda etapa, se formulan las hipótesis. La observación de los hechos, su descripción y clasificación finalizan en una “formulación de una síntesis teórica en forma de hipótesis, modelo o teoría de carácter absolutamente provisional” (pág. 27).

En la tercera etapa, se concretiza la hipótesis a través de su desarrollo deductivo. Esto dará lugar a una nueva síntesis teórica, más rica que la primera pues ha sido objeto de “inferencias reductivas de verificación y falsación” (pág. 27). Hay que insistir en el hecho que este resultado será siempre provisional, histórico.

En la última etapa, la teoría elaborada a través del proceso de investigación debe ser sometida a la contrastación intersubjetiva. Es decir, debe ser presentada a la comunidad científica, debe ser explicitada. La explicitación se hará en un lenguaje formalizado y se ha de proceder de lo general a lo particular de tal modo que algo que ha sido tan arduo de analizar, sea presentado como algo lógico, sencillo y coherente; “como una rica totalidad de determinaciones y relaciones diversas, como un proceso de síntesis” (pág. 27).

En conclusión, el autor hace hincapié en la distinción entre método de investigación y método de exposición como ya hiciera Karl Marx. “La investigación abarca todo el proceso del conocimiento científico, la exposición sólo es posible cuando culminamos la primera etapa de la investigación” (pág. 28). Para Marx y Carballo esta primera etapa supondría una síntesis de la primera y segunda etapas expuestas anteriormente: sólo después de la formulación teórico práctica contrastada por el análisis empírico de la realidad que conduzca a una hipótesis lógica y coherente, será posible la explicitación del problema objeto de estudio.